🔬 Artículo basado en 3 estudios clínicos publicados en PubMed. Las referencias completas se encuentran al final.
Axonal loss

Componente clave de progresión y discapacidad permanente en EM

Estudio [2]

Chronic demyelination

Desencadena apoptosis neuronal cuando falla la remielinización

Estudio [3]

Un hallazgo que cambia la narrativa de la esclerosis múltiple

Cuando hablamos de esclerosis múltiple, tendemos a enfocarnos en la inflamación y el ataque inmunológico a la mielina. Pero investigaciones recientes publicadas en Nature Communications y Neuron revelan algo más profundo: lo que realmente determina si un paciente con EM progresa hacia discapacidad permanente no es solo el daño inicial, sino la capacidad del cuerpo de reparar la mielina dañada[3]. Esta distinción es clínica, no académica. Cambia cómo entendemos y tratamos la enfermedad.

Qué demuestra la ciencia

Sabemos que la EM es una enfermedad tanto desmielinizante como neurodegenerativa[1]. Durante años, los tratamientos se enfocaron en controlar la inflamación periférica, lo que funciona bien en formas remitentes-recurrentes. Pero en la EM progresiva, el problema es distinto: existe una inflamación crónica confinada al tejido nervioso central, mediada por células gliales reactivas (microglía, astrocitos) que perpetúan un estado inflamatorio persistente[1].

Lo crítico es esto: cuando la demielinización es crónica y la remielinización falla, los axones —las prolongaciones nerviosas que transmiten los impulsos— comienzan a degenerarse. Los estudios en modelos animales muestran dos escenarios contrastantes[3]. En ratones con remielinización efectiva tras el daño desmielinizante, la recuperación funcional ocurre sin que se active la cascada de apoptosis neuronal. En aquellos con remielinización bloqueada, se observa activación del kinasa DLK (dual leucine zipper kinase) y fosforilación de c-Jun en los núcleos neuronales, desencadenando la muerte celular programada.

Esta es una conexión causal clara: la remielinización es neuroprotección. No es un efecto secundario de la recuperación, es el mecanismo que previene que los axones se degeneren[3].

Lo que esto cambia en la práctica clínica

Durante años, cuando un paciente recibía el diagnóstico de EM progresiva, el mensaje implícito era: «hemos controlado la inflamación aguda, ahora solo podemos ralentizar». Los estudios actuales abren una puerta diferente: la intervención temprana en estrategias regenerativas y neuroprotectoras es crítica[2].

Esto no significa una «cura», pero sí un cambio fundamental de perspectiva. Si sabemos que la demielinización crónica perpetúa la pérdida axonal[2], entonces nuestro objetivo no es solo reducir inflamación, sino promover activamente la remielinización y proteger los axones que aún conservan función. Esto requiere combinaciones terapéuticas: immunomoduladores, pero también agentes que estimulen oligodendrocitos (las células productoras de mielina) y bloqueen vías degenerativas como DLK.

La Sociedad Española de Neurología ha comenzado a incorporar estos hallazgos en sus programas de actualización clínica, reconociendo que el manejo de la EM requiere una transición desde un modelo puramente inflamatorio hacia uno regenerativo-neuroprotector.

Qué significa para ti

Si vives con EM, especialmente en forma progresiva, esta ciencia te habla directamente: tu diagnóstico no es una sentencia de deterioro inexorable. Lo que determina tu pronóstico es la velocidad a la que el sistema se repara y se protege. Esto tiene implicaciones concretas.

Primero, la detección temprana de signos de axonopatía (mediante biomarcadores plasmáticos y resonancia magnética) es ahora una prioridad clínica real, no teórica. Si identificamos la disfunción axonal antes de que sea irreversible —cambios estructurales en el axón, alteración del transporte mitocondrial, pérdida sináptica[2]—, podemos intervenir cuando aún hay tiempo.

Segundo, la rehabilitación neurológica y el entrenamiento motor tienen un rol renovado: no son «ocupación» mientras esperas, sino herramientas que estimulan la plasticidad y potencialmente promueven reparación. Cuando trabajamos con nuestros pacientes en el centro, esta perspectiva cambia la intensidad y el propósito del tratamiento.

Tercero, la paciencia y la consistencia ganan importancia. La remielinización toma tiempo. Los cambios no ocurren en días; ocurren en semanas y meses de intervención sostenida. Pero ocurren.

Nuestro criterio como equipo

En Sináptica, lo que estos hallazgos nos confirman es que movilidad reducida no significa incapacidad. Un paciente con daño demielizante importante puede recuperar función si la remielinización ocurre y los axones supervivientes se protegen. Nuestro trabajo es diseñar programas que reconozcan estas vías biológicas: estimulación motora dirigida, secuenciación del entrenamiento basada en biomecánica neurológica, intervención temprana.

La evidencia publicada en PubMed y en las guías actuales de la Sociedad Española de Neurología nos dice algo que los pacientes ya saben: el cuerpo quiere sanar. Nuestra tarea es aprender a escuchar esa capacidad regenerativa y amplificarla.

¿Tienes EM o cuidas a alguien con esta enfermedad? Nos gustaría escuchar tu caso. No generalizamos porque sabemos que cada progresión es distinta, pero sí trabajamos desde principios que la ciencia ha validado. Hablemos de cómo estos hallazgos podrían aplicarse en tu situación específica. Escríbenos.

Referencias científicas · PubMed

  1. [1] T. Garton, S. Gadani, A. Gill et al. (2024). Neurodegeneration and demyelination in multiple sclerosis.. Neuron. PubMed PMID:38889714 · DOI
  2. [2] G. Mey, K. Mahajan, T. DeSilva et al. (2023). Neurodegeneration in multiple sclerosis.. WIREs mechanisms of disease. PubMed PMID:35948371 · DOI
  3. [3] G. Duncan, S. Ingram, K. Emberley et al. (2024). Remyelination protects neurons from DLK-mediated neurodegeneration.. Nature communications. PubMed PMID:39443516 · DOI

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre remielinización fallida y remielinización exitosa en la EM?

Cuando la remielinización es exitosa, los axones se recuperan y no ocurre apoptosis neuronal. Cuando falla y la demielinización es crónica, se activa una cascada de degeneración neuronal mediada por la proteína DLK, lo que lleva a pérdida permanente de función. Esta es la diferencia entre recuperación y discapacidad progresiva.

¿Se puede revertir la degeneración axonal una vez que ha comenzado?

La ciencia muestra que la intervención temprana es crítica. Si se identifica la disfunción axonal antes de que sea irreversible, estrategias que promuevan remielinización y bloqueen vías degenerativas pueden proteger los axones y restaurar función. Por eso la detección precoz es tan importante.

¿Cómo puede la rehabilitación ayudar si el problema es de mielina?

La rehabilitación neurológica estimula la plasticidad y potencialmente promueve reparación. Cuando trabajamos motriz y cognitivamente con el sistema nervioso, creamos entornos que favorecen remielinización y protección axonal. No sustituye terapia farmacológica, pero la complementa de forma significativa.